Tuesday, 25 October 2011
Victoria
Quise escribir como lo hizo ella, pero no pude. Me pregunte ¿Donde está la diferencia entre nosotros? y no fue muy dificil encontrar la respuesta. Y es que en cuanto comienzo a deletrar las palabras en el teclado y a escupir las letras que había guardado, me doy cuenta que en mi hay una muralla que impide la comunicación, que me corta la inspiración y pone por encima la estética, no la buena, sino la superficial que no pasa de ser un poco más llamativa que dos perros culeando en una plaza. Esa estética brutal y fea, pero que a veces deslumbra, es la que prima en mi, la estética que le quita fondo a las cosas y las hace ver ridículas e incompetentes... eso, eso soy yo. Así sin darme cuenta el escribir fue mi revelación, no religiosa, sino que la clarificación de mi mismo. Ahí radíca la diferencia contigo, vito. Yo no tengo la fluidez, yo no me siento libre de escribir como tú, aun en lo más recondito de mi habitación me escondo a mi mismo y me prohibo el exibirme. Aunque trate no puedo dejar esta ambición, de querer hacer las cosas lindas y darme cuenta, por más que lo intente, que son feas. De encerrarme y mentirme a mi mismo, y a los demás... Mi problema es que no siento.
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