Wednesday, 28 November 2012

Palabra de Heidegger (no mías)

"Vivimos al amparo de los roles sociales, de lo que se espera que hagamos, pensemos y digamos. Solo excepcionalmente somos auténticos, en general nuestra vida se pierde en la inautenticidad; y es natural que así suceda, porque nuestro propio modo de ser implica asumirnos como radicalmente finitos. Aceptar la angustia de no poder cumplir todas las posibilidades que se despliegan ante nosotros, correr el riesgo de equivocarnos y arrepentirnos, y sentirnos culpables de las elecciones que hemos hecho y en fin, vivir cada momento de nuestra vida ante nuestra mortalidad. La culpa nos hace presente el pasado, tal como nuestro ser hacia la muerte nos hace presente el futuro, anticipándolo, por eso solo el hombre es propiamente mortal. Los animales no mueren, sino que apenas cesan. La muerte no es meramente cesar, la muerte es la posibilidad vívida de que ya no hayan más posibilidades para mi, es la posibilidad de que mi mismo ser sea imposible. Nuestra vida es un ente y los extremos, la nada del antes y la nada del después, no nos pertenece."

Sunday, 18 November 2012

C. de ensueño

Y ahí estaba yo, no sé por qué, pero tenía el encargo de cortar algo; en este momento no recuerdo qué, pero si recuerdo lo grande que era el cuchillo que me pasaron. Lo tome con calma y posé mi vista en el objetivo, lentamente y sin pensarlo mucho, empecé a cortar mi antebrazo -desde la muñeca, para ser exactos... Una a una caían las lonjas, una a una como cecinas, salchichón cerveza para ser precisos. No podía creer lo que estaba haciendo, tampoco podía parar. Me quedé estupefacto ante aquel acto, pero me sorprendió sobre todo, el hecho de que no sangrara.

No creí entonces lo que había hecho, una cierta angustia me tomo del pecho... Me calmé y pensé que algo debía hacer al respecto. No sé cómo, pero pude tomar el cuchillo y amarrarlo a mi brazo manco con mi mano derecha. Levanté el cuchillo y sin pensarlo, lo dejé caer sobre mi otra mano... Por algún extraño motivo no soportaba la asimetría de verme con solo una mano y me sentí más relajado al verme sin ninguna. Me costó, pero pude detener la hemorragia que salía de mi mano recién cortada; esta no era cecina, era mi mano y si sangró. 


PD: Lo más sorprendente de todo esto, fue que aún podía sentir mis manos. 

Friday, 2 November 2012

Después de vivir en una ciudad tan cuadrada como Santiago por más de 20 años (casi 21), puedo decir que me gustan los arcos sobre las calles. No me refiero a los pasos sobre nivel o las pasarelas que generalmente se ven en calles transitadas, sino que a los arcos como los que se ven frente a la Moneda en esos dos grandes edificios que están en el lado sur de la Alameda. Me hacen recordar que las calles no siempre estuvieron ahí y que nosotros somos los que nos hemos adaptados a ellas dándolas por sentadas, naturalizandolas, y que no es necesario respetarlas tanto como se nos exige y que podríamos darle una infinidad de utilidades más que el de vía para automóviles y/o autómatas.