Y ahí estaba yo, no sé por qué, pero tenía el encargo de cortar algo; en este momento no recuerdo qué, pero si recuerdo lo grande que era el cuchillo que me pasaron. Lo tome con calma y posé mi vista en el objetivo, lentamente y sin pensarlo mucho, empecé a cortar mi antebrazo -desde la muñeca, para ser exactos... Una a una caían las lonjas, una a una como cecinas, salchichón cerveza para ser precisos. No podía creer lo que estaba haciendo, tampoco podía parar. Me quedé estupefacto ante aquel acto, pero me sorprendió sobre todo, el hecho de que no sangrara.
No creí entonces lo que había hecho, una cierta angustia me tomo del pecho... Me calmé y pensé que algo debía hacer al respecto. No sé cómo, pero pude tomar el cuchillo y amarrarlo a mi brazo manco con mi mano derecha. Levanté el cuchillo y sin pensarlo, lo dejé caer sobre mi otra mano... Por algún extraño motivo no soportaba la asimetría de verme con solo una mano y me sentí más relajado al verme sin ninguna. Me costó, pero pude detener la hemorragia que salía de mi mano recién cortada; esta no era cecina, era mi mano y si sangró.
PD: Lo más sorprendente de todo esto, fue que aún podía sentir mis manos.
Me encantoooooo! <3
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