Las sensaciones son cosas difíciles de explicar con palabras y sobre todo, si se intentan explicar de manera racional.
Lo que llamamos amor, la palabra amor, no es más que un intento intelectual de poder comprender esa sensación indescriptible y placentera que va más allá de las otras... al final todos los sentimientos son eso. Por eso apelo a las sensaciones, indescriptibles, y algunas veces a las emociones.
La cosa fue la siguiente:
Tú y yo en un auto,
movilizado a la velocidad del tiempo
(lento).
El afortunado atochamiento (taco)
nos dio el tiempo suficiente para conversar
sobre cosas que nunca habíamos hablado,
y en el lugar en donde no lo esperaría hablar.
Fue perfecto, infinito, espontaneo.
Nos dejamos llevar por devenir de las palabras
y por vez primera en el día,
nuestra conversación pudo seguir un hilo conductor
por más de 5 minutos
(quizás fueron menos, no lo sé)
Parecías habertelo estado guardando
y yo había estado esperando el recibirlo
aunque sin saberlo.
Hablaste en cadena
y seguiste un cause,
aunque eres una tormenta, a veces,
impredecible;
y yo,
por fin pude poner en práctica el silencio escita
y darme a la escucha incluso de tus gestos.
Y tu mirada, profunda como la noche.
Me penetraste y me sentí compartido contigo,
por eso evitaba mirarte a los ojos,
me sentí demasiado expuesto.
De todas formas lo notaste,
por eso preguntaste ¿Por qué ríes?
y no pude responder más que con silencio.
No se que fue esa sensación,
pero creo que casi por una mirada,
estuve a punto de amarte.
PD: Si es que lo lees, quiero que lo sientas, que luego lo olvides; y puede que lo sientas.
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