Tuesday, 13 August 2013

Punto en el espacio, quizas una vibración.



Soy como un pequeño, un pequeño pequeño en un mundo gigante de torres inalcanzables. Asediado por su altura y golpeado por las corrientes que se generan por su disposición. A pesar de todo me siento afortunado de ser tan pequeño, es bueno saber que habrá espacio para recorrer, mas me quedo inmóvil, inmóvil ante tanta cuestión alta, inmóvil en ese espacio gigante en el que se me permite tan libre desplazamiento – puesto que si fuera grande, chocaría con mis límites y no podría moverme -. Soy pequeño como una cosa pequeña sin grandeza, una pequeñez infinitamente ínfima en un mundo de montañas con pendientes suicidas.

Saturday, 3 August 2013

o ¿eres?



Fuiste una ruptura en el tiempo,
un quiebre en el espacio,
hechos en una pieza que nadie más vio.

Nos salimos del mundo,
solos en aquel viernes,
en aquella noche,
que si no fuera por nosotros,
para nadie más existió.

Irreal, atemporal,
anti-cotidiano y totalizante.
Silencios.

Wednesday, 26 June 2013

Hoy miré la televisión mientras comentaban los hechos acontecidos durante esta mañana, hablaban de barricadas que se habían producido en diferentes lugares de la capital antes del amanecer. Luego de eso, comenzaron a reportar lo que ocurría en las calles de Santiago y regiones a eso de las 1 de la tarde, ya que se había convocado una marcha nacional. No me dejó de llamar la atención que a pesar de que la marcha convocaba a personas de diferentes edades y que tenía, también, diferentes ocupaciones, este decía "Marcha estudiantil"; por algún motivo esto me molestó...

Le di vueltas al tema y no sé si estaré en lo correcto, pero lo cierto es que creo que no pudo haber (y no puede haber) peor titular que "marcha estudiantil" ¿Por qué lo digo? porque creo que eso nos anula y nos invalida frente al "adulto", a pesar que muchos de nosotros ya lo somos. Nos hacen ver como estudiantes que reclamamos por nuestra educación, como un gremio que reclama por sus intereses, y puede que haya algo de eso aquí, pero por sobre todo, como alguien incompleto a quien le falta tiempo y experiencia para poder opinar, separándonos de la ciudadanía general o total - el estudiante es alguien que estudia para ocupar un lugar en la sociedad laboral o "en el mundo real, lo que hace muchas veces que se nos descalifique y se nos diga, dedíquense a estudiar en vez de andar weando",  como si el estudiar no fuera parte también de este mundo real del que no podemos escapar -. Este simple titular nos separa, nos divide de los otros grupos de personas que no estudian y que se ven igualmente abusadas que nosotros (o más) y nosotros como estudiantes arrogantes aceptamos nuestro peso en las movilizaciones y dejamos que les pongan nuestro nombre (estudiantes) para sentirnos un poco más importantes, pero cuanto cambiaría si nosotros soltáramos un poco eso de los titulares y luego nos tomáramos el derecho que nos quitaron al dejar de llamarnos "ciudadano" o "futuro ciudadano" de Santiago (o de donde sea). Que el estudiante también es pueblo y también es persona, no somos una figura abstracta a la que se le deja protestar porque es el lugar y momento para ello, nosotros somos ciudadanos también, al igual que el trabajador que trabaja en los puertos, al igual que el trabajador que es empleado en un mal (mall) o un ministro que se va de vacaciones en el momento en que se le necesita en su país.

Basta de separarnos del pueblo general posicionándonos en ese lugar a donde van las personas que se piensan incompletas (como si alguien estuviera completo alguna vez en la vida). Somos también un cuerpo con conciencia que cumplió su mayoría de edad (o la cumplirá), que tiene la facultad de ir a botar (votar) en estas elecciones y que por tanto, es (o será) un ciudadano de este país, que vela también por los intereses de si mismos y de sus compañeros. Somos una fracción del pueblo (no menor) que tiene derecho a opinar y no a ser menospreciada por un estar en un estado transitorio que ni siquiera nosotros escogimos, que esta sociedad nos impuso. Basta por todo eso, de llamar a estas marchas como estudiantiles, cuando en realidad son ciudadanas, de ciudadanos con derechos (y deberes dirán algunos) al igual que todos los demás.

Wednesday, 19 June 2013

Puede que no sea tan malo... Puede.

Ante tanta muralla, al que quiere hacer las cosas de diferente forma se le achicó la vida y por el malestar que tenía, se le dio un espacio para poder compartir un poco de su mundo. Así comenzamos a ver libros y tesis de intelectuales universitarios que nunca verán sus sueños hechos realidad, por que solo en la escritura se les ha permitido existir. Mientras tanto la humanidad seguirá su rumbo, mientras las diferencias (a ideas me refiero) se encierran en la universidad para que puedan vivir con migajas.

Lo primero

No hay palabra que por si sola traiga favores,
Ni muerte que se convierta siempre en agravio;
Ni disonancia irreconocible
Ni certeza inexpugnable.
No hay nada,
nada que no queramos ver
y por eso todo,
todo se echará a perder
y renacerá
como el huevo y la gallina,
como el escritor y el escribido.

A Niko


Al final de cuentas los individuos compran su casa para poder hacer lo que les plazca dentro de ellas, es un terreno en donde nadie excepto el dueño tiene la jurisdicción (aunque eso últimamente está en duda)... la cosa es que la casa propia termina siendo la propiedad de quien la compra, quién la comparte con ciertas personas (pareja e hijos normalmente) en ciertos momentos de la vida (mientras los hijos crecen). Cuando esos momentos pasan (cuando los hijos se van de la casa) la persona aún posee esa casa y más importante aún, el espacio que hay en ese territorio, el cual rara vez comparte con alguien externo a la familia (a veces van los hijos a la casa y hacen un almuerzo por ejemplo), o por lo menos yo no conozco muchos casos de lo contrario. El espacio sigue ahí, solo que ya no están quienes solían ocuparlo aún así no se replantea muy a menudo darle una utilidad o desprenderse de él - por ejemplo arrendar una pieza -, sino que se conserva (se capitaliza el espacio) esperando que pueda ser de utilidad en algún momento para el poseedor... por otra parte los hijos se compran otra casa al momento de irse o por lo menos aspiran a ello, porque así podrán tener un territorio en donde ellos serán los regidores (o así se cree) y donde no tendrán que darle/rendirle cuentas a nadie, repitiendo el ciclo que ello pasaron con sus padres, arrancando de la objetivación de su existencia (volverse objetos) que tenían dentro del territorio que era la casa de los padres (mientras vivas debajo de este techo obedecerás mis reglas -marcando el alcance de su jurisdicción y su poder; además demostrando que él es el poseedor de todo lo que se encuentra dentro de ese territorio otorgándose a si mismo el derecho de manejar las vidas de quienes estén ahí en una condición irremediable -como lo son los hijos, al contrario de los huespedes). En casos más extremos que por suerte están quedando en el pasado, incluso los padres tallaban al hijo según gustos personales obviando y pasando por alto todo tipo de consideración por el hijo como una persona particular. 
Al final de cuentas, es el individuo el que compra esa casa para hacerse más placentera su propia vida sacando de ella todo lo que le provoque displacer (un hijo se porta mal, lo echan - o al menos lo amenazan con eso (a quién no le ha pasado)... la pareja se separa, uno se va), esto no sería posible en un contexto en donde el espacio fuera utilizado de forma comunitaria, puesto que la todos tendrían un papel que jugar en ese espacio, independiente de las disputas dentro del grupo; Por otra parte, esto no sería posible si no fuera por el hecho de la objetivación (refiriendome a "volver objetos") que el propietario hace de todo lo que se encuentra dentro de su propiedad, atribuyéndose los derechos de manejarlo todo y controlarlo todo dentro de ella (intento decir que los hijos pasan a ser objetos dentro de la casa del propietario - padres/madre/padre- por lo que el compartir la casa con ellos sería más que un acto de corte comuntario, una expresión de individualismo, puesto que los hijos no son alguien con quien compartir cosas, sino que un objeto que poseen los padres y que solo podrían ganar su condición de sujeto con la independencia individual que sería el encontrar un lugar en donde poder regir por sus normas (?) o tal vez solo dejando de ser una carga para el propietario).

Tuesday, 14 May 2013

No creo ser el único.

Llevo casi una hora intentando sacar "rock this town" de los Stray Cats. Al termino de mi practica con la guitarra, me doy cuenta de que solo he podio aprender los primeros 30 o 35 primeros segundos de la canción... Que lentitud más grande el aprendizaje, y yo que tengo tan poca paciencia. 
Bueno la cosa no pasó sin más, algo no me calzó al pensar que era un ser impaciente ¿cómo puede ser que yo, una persona tan despreocupada y relajada, me considere impaciente?. La cosa no fue menor, de verdad me provocó preocupación, ¿por qué ser impaciente con la guitarra y no con los demás aspectos de mi vida? De hecho, el día de mañana tengo una prueba para la cual no he estudiado lo suficiente y en vez de eso me la paso tocando guitarra y sintiéndome, muchas veces, angustiado por el hecho de no poder conseguir lo que quiero cuando la toco. Llegué rápidamente y sin pensarlo mucho a una conclusión posible y es que tengo, en realidad, no un carácter despreocupado y paciente, sino que por el contrario, soy tan impaciente en la espera de mis resultados, que prefiero negar todas las esperas y ahorrarme las angustias y malos ratos, haciéndome esperar nada. De esa forma me quito la presión de las cosas que se demorarán en llegar atacando la raíz del problema, ahorrándome los procesos y recibiendo lo que llegue como gracia divina. Saltando todas las problemáticas que esto pudiera suponer, como una inmovilidad generalizada de mi parte, creo que puedo decir que tocar guitarra es algo que debo disfrutar mucho como para resignarme a no esperar nada del hacerlo y aguantarme las frustraciones que, irremediablemente, provoca el perfeccionamiento.


El enlace en donde puedes ver el video de Rock This Town https://www.youtube.com/watch?v=QCK0N-kkDrU

Friday, 10 May 2013

1era tesis sobre Ideario


Lo que pienso es que vivimos en un mundo de ideas, no de carne, ni de huesos, sino que de idea e imaginación. El problema es que la gente tiende a pensar que las ideas son de nosotros, que tu idea es tuya, pero en realidad la cosa es al revés, nosotros somos de las ideas, las ideas nos construyen.

En algún momento la cosa fue al revés y hubo un ser que creo la primera idea y la comunicó, pero cuando la primera idea se comunicó, la cosa empezó a andar un camino en el que las ideas empezaron a ser independientes de quien la comunica, y entre vuelta y vuelta, se generó la idea suprema, que es la que llamamos "sociedad". Esa idea se articula desde ella misma y para si misma, la sociedad vive para mantenerse viva a si misma, a esa idea, y no para que viva la gente que la sostiene. La idea de sociedad se vale de la gente para sobrevivir, porque no puede vivir sin gente, puesto que somos los que le damos la vida, pero nosotros somos un instrumento de la idea sociedad que nos ocupa, igual que como nosotros ocupamos a nuestro cuerpo para mantener viva esta cosa que llamamos conciencia

Tuesday, 7 May 2013

En movimiento


Las sensaciones son cosas difíciles de explicar con palabras y sobre todo, si se intentan explicar de manera racional. 
Lo  que llamamos amor, la palabra amor, no es más que un intento intelectual de poder comprender esa sensación indescriptible y placentera que va más allá de las otras... al final todos los sentimientos son eso. Por eso apelo a las sensaciones, indescriptibles, y algunas veces a las emociones. 


La cosa fue la siguiente:

Tú y yo en un auto,
movilizado a la velocidad del tiempo
(lento).
El afortunado atochamiento (taco)
nos dio el tiempo suficiente para conversar 
sobre cosas que nunca habíamos hablado, 
y en el lugar en donde no lo esperaría hablar.

Fue perfecto, infinito, espontaneo.
Nos dejamos llevar por devenir de las palabras
y por vez primera en el día, 
nuestra conversación pudo seguir un hilo conductor
por más de 5 minutos
(quizás fueron menos, no lo sé) 

Parecías habertelo estado guardando
y yo había estado esperando el recibirlo
aunque sin saberlo. 

Hablaste en cadena 
y seguiste un cause,
aunque eres una tormenta, a veces,
impredecible; 
y yo, 
por fin pude poner en práctica el silencio escita
y darme a la escucha incluso de tus gestos.

Y tu mirada, profunda como la noche

Me penetraste y me sentí compartido contigo,
por eso evitaba mirarte a los ojos,
me sentí demasiado expuesto. 
De todas formas lo notaste,
por eso preguntaste ¿Por qué ríes? 
y no pude responder más que con silencio.

No se que fue esa sensación, 
pero creo que casi por una mirada,
estuve a punto de amarte. 



PD: Si es que lo lees, quiero que lo sientas, que luego lo olvides; y puede que lo sientas.

Thursday, 25 April 2013

La alegría revolucionaria

   ¿Qué es eso de la alegría revolucionaria? ¿De qué patraña me están hablando?... Para mi no es más que un truco publicitario barato que intentan poner en juego aquellos grupos que se hacen llamar revolucionarios. ¡Que la "Revolución" es muerte, hombre!. Que hay en ella tanto de alegrías, como de tristezas; y así también de nacimiento y de vida. Pero no me vengan a decir que la revolución es totalmente alegre, ni que pretenden hacerla sonriendo todo el momento, porque si hay revolución, de las verdaderas, de esas de las ideas que llevan a actos heroicos o enjuiciables, habrá también enfrentamientos y eso no será bonito, ni mucho menos gracioso como para andar riendo. Así que a mi no me vengan con "cosas" y díganme "las cosas" sin esconderme nada. 
   No me digan que creen que llegarán a buen puerto solo sonriendo, que aunque sonrisas le falten al mundo, más le faltan penas, y hablo de las lagrimas, que de esas hay muchas y de muchos tipos, sino que de penas sentidas con el dolor de nuestras almas (si, nuestras, todas juntas), pero más aún, con el dolor de nuestra carne abierta, que es de esta pena, de donde brotará la alegría que vale y es de esta pena que se harán los cambios necesarios. Basta de la cultura de las sonrisas hipócritas, ya no más. Quiero una triste revolución, en donde sepultemos al mundo porque se nos está muriendo y nosotros con él. Solo entonces y solo así, nacerá la creatividad, que no hay más creativo que el melancólico y que es la melancolía si no una pena; y solo entonces, recién entonces podrá advenir la alegría que vale y no la que intentan forzar esos grupos autoproclamados revolucionarios.


PD: Perdóneme la rabia por no nombrarla ahora, pero es que no quería extenderme demasiado. 

Saturday, 6 April 2013

Queens of the Stone Age (Q.O.T.S.A.)


                                                                                        Fue cosa de cerrar los ojos para comenzar.

Los sentí desde un comienzo, y no me refiero a que los escuchara apenas comenzaran a tocar, que desde luego ocurrió, sino que quiero decir que mi cuerpo lo sintió por completo. No había extremidad que no lo sintiera e incluso algunas tenían más afinidad con ciertos tipos de sonido. Así por ejemplo el bombo me retumbó en el pecho y el bajo en la boca del estómago, los riffs de la guitarra de fondo en mi mano derecha, mientras que los punteos de guitarra junto con sus efectos estridentes en la sien, específicamente, en el costado derecho de la cabeza. También los platillos retumbaban, pero estos en las plantas de mis pies y todo en conjunto me hacía vibrar los muslos. Mi cuerpo vibró al compás de su música y por momentos eso me desvanecía.

Con mis ojos cerrados entre el movimiento de la Masa y los sonidos producidos por la banda, mi mente trabajó a una velocidad musical, sincronizada con las melodías; tocaban “make it wit chu”. Veía en mi cabeza como mi cuerpo se hacía polvo durante el coro, volando hacia atrás, alejándose del escenario del que me encontraba a unos 30 metros. Fue durante el punteo en donde comencé a recobrar la forma; todo el polvo se juntó y formó una gran nube de la que llovía yo en extremidades que se desarmaban en cuadros al tocar el suelo. Se juntaban y desarmaban al ritmo de cuotza (Q.O.T.S.A.), pero siempre de manera errónea, era divertido ver como los dedos hacían juego con una parte de mi hígado o los riñones con mis tetillas. La cosa fue que los cuadros se juntaron de una vez por todas durante “The lost art of keeping secrets”, pero como era de esperarse de una forma equívoca. Hasta que llegó “hanging tree”, fue entonces en donde esa masa sin forma y perfecta ante mis ojos se desarmó para dar pasó a una cadena larga de cubos de carne formados por mi cuerpo y unidos por una cadena. Nadó por el cielo aquella extraña cuerda, hasta que una bala vino desde el frente para intentar asesinar a los primeros cubos (Agraciadamente, la bala no cumplió su cometido, pues era de salva). La soga entonces se transformó en serpiente y engulló la bala mientras escalaba a un árbol al que enrollaba con su cuerpo. Tanta fue la presión que al árbol no le quedó más que fusionarse conmigo, nos transformamos en un “ent”, esos árboles animados y humanizados que se pueden leer en El señor de los Anillos.

Luego de eso … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … 

Thursday, 21 March 2013

Extraño

Lo que más extraño de nuestras juntas,
son nuestras despedidas. 
Solo en esos momentos  
puedo abrazarte sin miedo 
a parecer culpable de querer hacerlo siempre.




Uno no escoge a quien extrañar.

Tuesday, 19 February 2013

Sobre el tiempo


Siempre creí que correr era la solución para controlar el tiempo, organizarse y correr.

Planificar tu día y hacerlo rendir al máximo, sin preocuparse por quedarse sin tiempo, pues todo estaría organizado y contemplado en un esquema tan rígido como sólido, por lo que este no podría salirse de ahí. No bastó mucho para darme cuenta de que estaba equivocado. Siempre había un imprevisto, siempre, y ante eso yo me sentía impotente. No era mucho lo que podía hacer, por lo tanto decidí tener un esquema más amplio y dejar tiempos de sobra para cada actividad, así, en caso de un suceso inesperado, podría cuadrar mis tiempos para realizar todas las actividades que me había propuesto. Ciertamente funcionó e incluso me sobraba tiempo en algunas ocasiones que podía aprovechar para realizar alguna otra acción que no tuviese contemplada - era agradable sentirme así, libre de saber que había hecho las actividades y de que el tiempo me sobraba -. Tal éxito tuvo mi esquema, gracias  a este mundo cada día más regular, que el tiempo me comenzó a sobrar, ya no solo de manera ocasional, sino que de manera constante; había días en que incluso alcanzaba a realizar las tareas programadas para dos días.
Con el paso del tiempo, el adelantar las tareas programadas se volvió una cosa cotidiana llegando a tal nivel que ya el 1ero de mayo ya había hecho las compras de los arreglos de navidad para mi casa y el 3 del mismo mes ya había adquirido el cotillón para año nuevo. En un momento me adelanté tanto al tiempo que llegué a enojarme con mis amigos pensando que habían olvidado mi cumpleaños, cuando en realidad aún faltaban 4 meses para eso. A pesar de todo, me sentía un ganador, hacía lo que quería y el tiempo no era un impedimento para mí; le había ganado, lo había superado. Yo fui mi tiempo, mi ritmo y mi canción escrita en mi propia llave de sol que marcaba los tiempos que yo quería, cada vez más rápidos por cierto. No distinguí noche de día y cada vez fueron menos las horas que dormía. No me importaba, nada mejor que saber que tienes tiempo para hacer más cosas. Corría mi propia carrera a mi ritmo y el tiempo no me lo impediría.
Veía a la gente pasar en su lentitud habitual y no entendía cómo perdían tanto su tiempo. Para entonces, yo ya había cumplido 5 años más en tan solo 21 meses, pero a diferencia de los 5 años que cumple la gente normal, en mi cuerpo habían pasado solo las horas que correspondían a esa cantidad de meses. Quizás estaba un poco más cansado, pero con años por delante que otros no tendrían.
A la edad de 40, ya había celebrado mi 63 cumpleaños y las actividades para entonces estaban indefinidas; aún siendo yo, el hombre que logro controlar al tiempo, no podía visualizar que sería de mi vida en 23 años más. Tuve mucho tiempo entonces, más del que nunca pude soñar. Fue un sueño. Incluso regalé un poco a aquellos que noté más necesitados que yo.
Las tardes eran infinitas y la angustia de no tener nada que hacer me comenzaba a colmar. Tenía mi vida arreglada para los siguientes 23 años ¿qué más necesitaba por ahora? Nada. La contemplación se volvió un deporte y las horas las llene del vacío de no hacer nada… había hecho todo lo que quería hacer en los futuros 23 años ¿qué más podría hacer ahora?... Pasaron y pasaron las horas interminables, agobiantes, indiferentes y lapidarias, fue entre una de esas horas cunado se me ocurrió volver a ver mi muñeca, la cual no miraba desde que había terminado mis actividades. Ahí estaba aún, igual que siempre, mi reloj de pulsera inmutable en su haber, corriendo segundo a segundo sus horas, tal cual lo hizo en antaño. Fue entonces cuando lo comprendí, y en un intento desesperado por hacer algo al respecto, intenté hacer que las manillas del reloj girasen en sentido contrario; lo logré, más cada segundo pasó al mismo ritmo que si fueran para el otro lado ¿cómo no lo vi antes? ¡¿Cómo?!.
El tiempo y su andar nunca fueron míos, nunca los controlé, fui yo quien en mis ansias por controlarlo fui controlado por el tiempo y superado. Creí que corriendo ganaría la carrera, pero aceptémoslo, el tiempo lleva corriendo mucho más tiempo que yo y si él es el experto, yo no podría ser considerado más que un aficionado. ¿Cómo no lo noté antes? Cómo no entendí que la única forma de derrotarlo es en la quietud del todo, en la no espera de algún suceso y en la inmovilidad del cuerpo, es la prescindencia de éste en donde el tiempo es derrotado; en un juego de congelados es quien se mueve el que pierde, y si el tiempo tiene una virtud es la de no dejar de moverse. No era ganarme a su lado lo que debí hacer, sino dejarlo correr libre y sin que me importara su andar, ni sus horas, ni mi actividad, ni su concreción. Solo así, realizando actos despreocupados de tiempo, se podría domar este corredor, solo así podría haberlo utilizado cuando me viniera en gana y no ser utilizado cuando a él le de la gana, que para variar fue siempre. Solo en la despreocupación es en donde el tiempo será débil y los momentos infinitos, como yo ahora en mi espera, solo que sin actividades que hacer, sin gente que me acompañe en mi tiempo y con 63 años anunciando una muerte.  

Friday, 1 February 2013

Lista de actos revolucionarios:

-          Tirar una piedra a un estanque y que esto no produzca ondas en el agua.
-          Querer vivir infinitamente y suicidarse en el acto.  
-          Llorar tristemente ante una felicidad enorme.
-          Escupirse a uno mismo luego de ser golpeado y humillado.
-          Escribirle a un ciego.
-          Revivir.
     

      Amar sin medida.  

Wednesday, 28 November 2012

Palabra de Heidegger (no mías)

"Vivimos al amparo de los roles sociales, de lo que se espera que hagamos, pensemos y digamos. Solo excepcionalmente somos auténticos, en general nuestra vida se pierde en la inautenticidad; y es natural que así suceda, porque nuestro propio modo de ser implica asumirnos como radicalmente finitos. Aceptar la angustia de no poder cumplir todas las posibilidades que se despliegan ante nosotros, correr el riesgo de equivocarnos y arrepentirnos, y sentirnos culpables de las elecciones que hemos hecho y en fin, vivir cada momento de nuestra vida ante nuestra mortalidad. La culpa nos hace presente el pasado, tal como nuestro ser hacia la muerte nos hace presente el futuro, anticipándolo, por eso solo el hombre es propiamente mortal. Los animales no mueren, sino que apenas cesan. La muerte no es meramente cesar, la muerte es la posibilidad vívida de que ya no hayan más posibilidades para mi, es la posibilidad de que mi mismo ser sea imposible. Nuestra vida es un ente y los extremos, la nada del antes y la nada del después, no nos pertenece."

Sunday, 18 November 2012

C. de ensueño

Y ahí estaba yo, no sé por qué, pero tenía el encargo de cortar algo; en este momento no recuerdo qué, pero si recuerdo lo grande que era el cuchillo que me pasaron. Lo tome con calma y posé mi vista en el objetivo, lentamente y sin pensarlo mucho, empecé a cortar mi antebrazo -desde la muñeca, para ser exactos... Una a una caían las lonjas, una a una como cecinas, salchichón cerveza para ser precisos. No podía creer lo que estaba haciendo, tampoco podía parar. Me quedé estupefacto ante aquel acto, pero me sorprendió sobre todo, el hecho de que no sangrara.

No creí entonces lo que había hecho, una cierta angustia me tomo del pecho... Me calmé y pensé que algo debía hacer al respecto. No sé cómo, pero pude tomar el cuchillo y amarrarlo a mi brazo manco con mi mano derecha. Levanté el cuchillo y sin pensarlo, lo dejé caer sobre mi otra mano... Por algún extraño motivo no soportaba la asimetría de verme con solo una mano y me sentí más relajado al verme sin ninguna. Me costó, pero pude detener la hemorragia que salía de mi mano recién cortada; esta no era cecina, era mi mano y si sangró. 


PD: Lo más sorprendente de todo esto, fue que aún podía sentir mis manos. 

Friday, 2 November 2012

Después de vivir en una ciudad tan cuadrada como Santiago por más de 20 años (casi 21), puedo decir que me gustan los arcos sobre las calles. No me refiero a los pasos sobre nivel o las pasarelas que generalmente se ven en calles transitadas, sino que a los arcos como los que se ven frente a la Moneda en esos dos grandes edificios que están en el lado sur de la Alameda. Me hacen recordar que las calles no siempre estuvieron ahí y que nosotros somos los que nos hemos adaptados a ellas dándolas por sentadas, naturalizandolas, y que no es necesario respetarlas tanto como se nos exige y que podríamos darle una infinidad de utilidades más que el de vía para automóviles y/o autómatas. 

Tuesday, 30 October 2012

Pequeña defensa al resentido I

Que término más increíble y mal entendido es el resentimiento. Puede que por lo mismo este también, tan mal utilizado. Designamos como resentido a quien creemos, odia sin razón, a quien daña sin motivos, a aquel "inconsciente social". Lo culpamos de los destrozos y lo encerramos además, pues es bochornoso aceptar a alguien como "él" en el mismo estatus de libertad que el mío y bueno, también porque lo consideramos peligroso. 

¡Qué mal se entiende el resentimiento!

Le hemos quitado su contenido a esa palabra y hemos dejado que unos cuantos la ocupen para sus bienes, deformándola y reformándola, impidiéndonos comprender a ese que se encuentra en estado de odio al que llamamos, por algún extraño motivo, re-sentido. Pero hay algo que ellos - quienes se apoderaron de la palabra - no hicieron bien. Si querían crear otra denominación para un grupo y explicar su mundo, debieron también crear otra palabra, pero su conservadurismo no los dejó y deformaron una comprensión del mundo... pero no la eliminaron. 

En este mundo, nadie entendería al resentido, porque se le entiende, piensa y ve, como el "rebelde sin causa", como la piedra en el camino, como el odiador por envidia, pero no se dan cuenta de que esa palabra y ese significado son incongruentes, incoherentes. Algo falta en esa explicación del actuar de aquellos resentidos, algo que no van a encontrar en aquel significado. 

No se dan cuenta de que resentido no es quien odia por odiar, sino que re-sentido es una palabra que habla de quien sintió dos veces (quizás más) ¿Cómo esperar entonces que quien sintió el flagelo de esta sociedad, no una, sino que 2 veces (tal vez muchas más) entregue amor de vuelta, ante tanta injusticia recibida? ¿Cómo atrevernos a pensar siquiera, que aquel ser resentido agradezca su vida y sus condiciones? Francamente iluso, ilógico, infantil. Es el resentido el que vivió la dureza de una sociedad desigual y lo vuelve a vivir cada día. Es él quien paga los platos que nosotros quebramos y aún así exigimos encerrarlo...


Tuesday, 16 October 2012

Memoria


¿Qué es la memoria? o mejor dicho ¿Quienes somos la memoria?

Según la rae, la memoria es, dentro de sus múltiples definiciones: "La facultad psíquica por medio de la cual se retiene y recuerda el pasado". ¿Facultad? ¿En donde se albergan estos recuerdos que retenemos? ¿en que lugar?...

Esta es la pregunta que me interesa: ¡¿EN QUE LUGAR?!. ¿Está acaso dentro de nuestras cabezas? ¿Es independiente de su entorno estimulante, que provoca aquellos potenciales de acción que desencadenan una serie de reacciones químicas que traen a mi conciencia una asociación de ese recuerdo a un significado?


La respuestas es no, la memoria no es solo mía. La memoria es nuestra.

Aún así esto no quita que en algún momento la sientas tuya. Cuando esto ocurra - porque siempre ocurre - la memoria será contemplación. No paso, sino estadía.

En tu memoria, la que también es nuestra, pero que no lo parece. Las ganas de quedarse y contemplar, de mirar sin tiempo y de una manera que nadie más lo podrá lograr, porque en esta cadena de acontecimientos pseudo-azarosos que llamamos vida, te forjaste de una manera, que pareciera, nadie más podrá replicar; de una forma que nadie más podrá utilizar para ver este mundo. Es en esa contemplación singular en donde esta tu memoria, la que también, en muchos puntos, compartes con los demás, porque en algún momento, en algún punto, también fue nuestra.

Tuesday, 9 October 2012

Las ideas no son de nadie y son de todos

Fue hace mucho tiempo ya, cuando en dos lugares distintos,
simultáneamente, se dió lugar a una misma idea.
Creada por dos seres totalmente apartados y sin ningún contacto
¿Cómo es posible? se habrán de preguntar 
¿Cómo?
la respuesta estaba a la vista: 
Las ideas no son de nadie y son de todos. 
No fue la genialidad de estos dos hombres la que los llevó a pensar lo mismo,
no es que "los grandes genios piensen igual" 
(también los malaventurados idiotas),
sino que fueron las bondades de los conocimientos de la época
y la correcta internalización de sus lógicas
- quien sabe por qué hechos azarosos y sensibles - 
que los llevaron a pensar, casi al unísono, en la misma idea.
A pesar de no tener contacto alguno.
Pudieron ser otros, eso hubiera dado igual;
las ideas flotan en el aire 
y pueden ser expresadas por quien las aprehenda primero.
Lo cierto es que no fueron otros y fueron ellos

En este mundo único 
- y no único mundo, como diría la física cuántica - 
el tiempo se sella a cada presente y se transforma en recuerdos,
otorgándonos algo a lo que creemos poder llamar 

"mío".

- aunque esto esté equivocado -

Por el contrario, al futuro incierto... 
Por el contrario a NUESTRO FUTURO 
- porque también es de todos, como nuestras ideas - 

Aún así ¿por qué fueron ellos?
A ciencia cierta, no lo sabré nunca,
pero hay cierto azar en nuestra vida que chocha y juega con las probabilidades 
que los puso allí.

Es raro, pensando en una sociedad, 
tan madura - o por lo menos con tantos años... y tantas reglas - 
como la nuestra. 

Sería sensato creer que si las ideas no son de nadie 
y pensamos por lo que nos enseñan y por lo que aprendemos 
- por las lógicas que introyectamos -
que nuestra vida ya estaría resuelta desde el momento en que nacemos;
pensar que estamos amarrados a un puesto desde los fines de todos los tiempos
... pero ¿qué ocurre que no pasa?
¿qué es eso que nos cambia?

A todo lo dicho antes hace falta agregar una última cosa,
lo único que podemos llamar exclusivamente nuestro:
Nuestras sensaciones, nuestras emociones.
Son estas las que nos dan la respuesta...
Gracias a ... a algo que no sabría nombrar, que estas no entienden lógicas,
ni razones. Gracias a ...
Porque el día que lo hagan
Estaremos condenados